29 junio 2009
Frente a la tempestad
Aquellos minutos amargos
que ahorcan el cuello latente
del siervo
con sus pequeñas manos,
que son miles y son humo,
acarician también a quien se arrodilla.
Ahora alcanzan su apogeo
y rien
a carcajadas innobles
porque saben muy bien
que pertenecen a otro tiempo
del cual les fue posible escapar.
Un tiempo en el que los cuellos
no doblegaban sus esfuerzos
al plantarse abiertamente
frente a la tempestad.
17 junio 2009
Canto I
Canta, oh niño
que juegas alegre al aire libre,
la cólera del puño que tu brazo porta
y cómo, luego que tu mente buscó solución
en las reglas y estructuras, en los hábitus civilizados,
dio aquel febril golpe al tablero
abriéndote paso, valiente, hacia la plaza de frondosos árboles.
Niños, que aún duermen apacibles
sin contemplar futuros juegos,
escuchad atentos el ejemplo;
sus puños os permitan destruir
el luctuoso tablero
que esclaviza sus miembros a la mesa
y a tal yugo se vieron sometidos
generación tras generación.
Haya, pues, hermosa libertad en su tierra
al despuntar la Aurora.
19 abril 2009
Llanto
Recordé a mis amigos;
pensé en ellos,
en cómo lloran
cuando están solos.
Después encontré una lágrima
y descubrí que también yo
estaba solo.
Cuánto de cierto tendrá
y cuánto de consuelo,
esta sonrisa al final
de un recuerdo.
15 febrero 2009
Extrañamiento
Sentir a todas horas
la urgencia de estar en otra parte
la indefectible seguridad
de que en esa imposible lejanía
estos brazos serían más útiles
incluso necesarios
o simplemente brazos
es, tal vez, la alienación llena de nostalgias
de quien se encuentra lejos de sí.
05 noviembre 2008
Muerte de la Idea
Asoma furtiva
un ojo fuera del ataúd
piensa en volver
saca un pie un paso adelante
una vez más es fusilada
y en la basura yace
no temas amigo no pierdas el rumbo
algún día les ganaremos de mano.
Otra voz canta
Dicen que ahora viven
en tu mirada.
Sostenlos con tus ojos,
con tus palabras;
sostenlos con tu vida
que no se pierdan,
que no se caigan.
Escucha, escucha;
otra voz canta.
[Circe Maia]
y aún no te conozco
¿Quién sabe cuántas penurias?
¿Cómo entender una ausencia tan cruda y repentina?
No te conozco pero te recuerdo
como si hubiésemos nacido juntos.
Será por eso que tengo grabada una sonrisa,
abrazada a la memoria
se sostiene con fuerza
tal vez por temor a que
se la lleven también.
ahora que escribo ésto
-sin lapiz a mano-
pienso que es un resguardo
para que aquello no ocurra
para que en ese recuerdo crezca
un pedacito de identidad
que cultivo
ahora que tu nombre es reemplazado por un número.
Han pasado tantos años
y amanezco hoy.
Como si esperara otro comienzo,
me alegro;
saludo a la sonrisa que se acerca
con otras hermanas, las recibo.
Y aunque sé que a pesar de todo
siguen firmes
no puedo evitar sentir cierta nostalgia
y me configuro sonrisa,
me replanteo un gesto simple.
Luego viene a mí
quien no es una sonrisa
ni siquiera una mueca.
Lo sé bien,
hace tiempo la conozco
y aún así no aprendo, niego aquello que quiere enseñarme.
Avanza.
No siento miedo.
Mi victoria no radica en ese cuerpo ajeno
que alguna vez fuí.
En la sombra del habitáculo
recuerdo a mis compañeras
por ellas resisto.
23 septiembre 2008
Primer paso
Imagina tu vida
al pie del cañón
respirando cada vez
como si fuese la última
antes que una bala caliente
atraviese tu pecho.
Que nuestras voces formen las armas
Con la punta de su dedo
sostiene un grito
y yo en la ventana
no hago más
que pensar en esa reserva,
como si pudiera remediar el silencio
con una idea.
Hacia el exterior
una mirada, la mía.
Hacia el interior
un sonido que no fue.
Cuántas palabras deberán morir
antes que una encienda la hoguera.
La pureza de contenido
A grandes actos nos atenemos
somos quienes a la vera del relato
cocinamos armaduras y sonrisas
para que cada pequeña niña
reciba su ración de anhelo.
Y es ahora cuando la sangre
se desdice de su arteria
dejando el surco vacío y mudo
reclamando justicia.
Pero es que la pureza de contenido
se destruye a sí misma
y no hay más que este camino seco
y unas cuantas gotas de lluvia.
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